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Antiguo 25-jun-2008  

Veo estos días muchos hilos relacionados con el tema del trabajo, parece como si trabajar fuera una gran ayuda para el fóbico social. No niego que en muchos casos lo sea, pero a mí no me ha servido de mucho, sigo igual que cuando no trabajaba, con la diferencia de que ahora no tengo el tiempo libre que me gustaría para estar a mi bola y encima tengo cierta ansiedad por culpa del trabajo. Por lo demás, sigo tan solitario, pesimista y triste como siempre (o más). Tal vez sea más esquizoide que fóbico... Aquí dejo un post que he escrito en mi blog, criticando la sociedad del trabajo. A ver qué opináis:


CON EL SUDOR DE TU FRENTE (REFLEXIONES DESQUICIADAS ACERCA DE UNA SOCIEDAD ENLOQUECIDA).

Al cruzar la calle, vio a unos obreros cavando una zanja. ¿No era un escándalo venir a este mundo a cavar zanjas?” (“Juegos de la edad tardía”. Luis Landero.)

“Bienaventurados los vagos, porque tienen el alma sensible y se duelen de las desgracias del prójimo: de que el prójimo trabaje demasiado, de que el prójimo luche por una posición en la vida, de que el prójimo sea tonto.” (“Los bienaventurados.” Ignacio Aldecoa.)

“En estos tiempos en que todos estamos obligados bajo pena de lesa respetabilidad a entrar en alguna profesión lucrativa y a trabajar en ella con entusiasmo, un grito del partido opuesto, el de los que se contentan con tener lo suficiente, con mirar a su alrededor y gozar mientras tanto, puede sonar un poco a bravata o fanfarronería. Sin embargo no debería ser así. Lo que suele llamarse ociosidad, que no consiste en no hacer nada, sino en hacer mucho de lo que no está reconocido en los formularios dogmáticos de la clase dominante; tiene derecho a mantener su posición al igual que la industriosidad.” (“Apología de la ociosidad”. R. L. Stevenson.)


Mucho se oye decir, en estos días, la palabra “crisis”. Sin embargo, ¿dónde está la crisis? Sube el precio del petróleo y de todo en general, pero la gente sigue comprando y comprando, acumulando un montón de cosas que, en realidad, no necesita y que sólo le crean nuevas necesidades que antes no tenía. Es la idea de que cuanto más consumes más eres. Y para mantener este estilo de vida tenemos que sacrificar gran parte de nuestro tiempo trabajando. Trabajar para mejorar nuestra posición y poder permitirnos “lujos” de los que no podremos disfrutar apenas, porque deberemos seguir trabajando para pagarlos. Por ejemplo, hace cinco años, yo no tenía internet y ni siquiera ordenador. Ahora que los tengo, siento que no puedo vivir sin ellos y, sin embargo, antes era tanto o más feliz sin necesitar nada de esto y dedicándome a otras cosas. Así pasa con todo, cuanto más tenemos más queremos y nada nos llena, buscando siempre algo nuevo con que calmar nuestra ansiedad. Pero la ansiedad viene precisamente de eso, del deber de trabajar cada vez más y más para adquirir cosas innecesarias. Y el remedio es tan sencillo como conformarse con menos y tener más tiempo para disfrutarlo. Sin embargo, al sistema capitalista esto no le interesa. Por ello, se potencia la idea del trabajo como algo elogiable y la sociedad desprecia a quien no pasa por el aro de encadenarse a un oficio. Una de las cosas que se le pregunta a alguien que acabamos de conocer es “¿a qué te dedicas?” Y en función de esa profesión se valora a la persona, al menos en un primer momento.

De cualquier modo, aun si trabajar es necesario para poseer los recursos suficientes que permitan mantener una cierta calidad de vida, estaría bien que se pudiera elegir y quien quisiera trabajar más que lo hiciera y quien quisiera trabajar sólo lo mínimo que necesitara, pudiera también hacerlo. Pero lo que sucede es que los trabajos tienen cada vez un horario más amplio, sin posibilidad de elegir. De hecho, suele ocurrir que empiezas con una jornada de equis número de horas y cuando vas a ver estás haciendo el doble (pagándotelo, claro) y si no lo aceptas se buscarán a otro. Es la sociedad del trabajo, todo gira alrededor de él, a pesar de ser una cosa tan antinatural, pues yo creo que el hombre es un ser hedonista por naturaleza. Pero el sistema nos “castiga” a esta esclavitud enmascarada de libertad. Es cierto, también, que hay personas a las que les gusta su trabajo, no me refiero a ellas, obviamente, porque eso no es trabajo, algo con lo que disfrutas no puede ser considerado trabajo.

Y todo esto viene a cuento porque estoy harto de mi trabajo, de pasarme diez largas horas cada día haciendo algo que no me gusta, de llegar cansado a casa, no sé si por el trabajo en sí o por la ansiedad que me genera. Harto de no tener ganas de nada más que de dormir y descansar porque mañana me espera un nuevo y frustrante día laborable. Harto de no tener tiempo. Harto de preocuparme por cosas que no me interesan y que me impiden dedicar mi mente a asuntos que sí me divierten. Harto de no poder dejar el trabajo porque la sociedad te estigmatiza si no produces y la propia familia es la primera en presionarte si no tienes un empleo.

Como yo digo, “con la de cosas que hay que hacer sin necesidad de hacer nada”, es decir, nada de lo que se considera productivo económicamente. Puede que sea por eso que siempre me han llamado la atención los mendigos. Ya sea que no trabajan porque no quieren o porque no pueden, el caso es que viven al margen, siendo despreciados por ello, por no formar parte de la masa de borregos que somos dominados por las clases dirigentes, pero, tal vez, sabiendo más de la vida de lo que nosotros sabremos jamás. Sin embargo, uno se encuentra atrapado por el sistema, por unas normas que te han ido inculcando desde niño y, aunque no seas feliz, no hay manera de escapar de estas cadenas que llevan dentro el peso del miedo a ser diferente, a ser libre. Así que, yo, como tú, seguiré dejándome la vida, día a día, en algo que me va carcomiendo el alma, hasta convertirme (si no lo soy ya) en un robot más, una simple máquina productora. Suena el despertador y alguien, no se sabe dónde, le da al botón de “encendido” para que te pongas en marcha una vez más.
 
Antiguo 25-jun-2008  

esto que es un estudio sociologico?? es que eres sociologo para aburrirnos con esta mierda?, no te pongas en plan que mal me trata el mundo porque no me como una rosca, el trabajo es algo necesario porque tienes que comer y hay que ganarselo diariamente porque no somos animales que van comiendo los restos del suelo, ahora si tu quieres ser un mendigo adelante es tu decision, mendigar es muy facil, te pones en una esquina con 4 cartones y pones la manita, luego por dentro de ries de los pobres desgraciados que luchan por llegar a final de mes y te pagan la ginebra, puestos asi por que no nos ponemos a mendigar todos, total si no trabaja aquel yo tampoco y todos contentos. Si estas a disgusto con tu empresa, corta por lo sano, cambia de empresa, no dices que te importa un carajo donde trabajes pues cualquier cosa puedes hacer cobrando poco y haciendo menos horas.Pero no vengas con el rollo consumista porque la gente que normalmente se queja del consumista es gente que le gustaria estar en esa situacion, teniendo un monton de pasta sin trabajar nada para luego pincharse en la esquina.Seamos coherentes.
 
Antiguo 25-jun-2008  

Cita:
Iniciado por CAPITULO_II
Veo estos días muchos hilos relacionados con el tema del trabajo, parece como si trabajar fuera una gran ayuda para el fóbico social. No niego que en muchos casos lo sea, pero a mí no me ha servido de mucho, sigo igual que cuando no trabajaba, con la diferencia de que ahora no tengo el tiempo libre que me gustaría para estar a mi bola y encima tengo cierta ansiedad por culpa del trabajo. Por lo demás, sigo tan solitario, pesimista y triste como siempre (o más)..

Pienso igual que tú. Mucha gente dice que trabajar te hace espabilar, e incluso hay gente que dice que trabajar de cara al público puede ayudar a una persona con fobia a superar sus miedos... yo he trabajado de cara al público muchísimo (para mi desgracia) y no he mejorado nada y encima lo he pasado fatal y lo sigo pasando... así que más que ayudarme para mi el trabajo se convierte en una pesadilla diaria.
 
Antiguo 26-jun-2008  

OLE, OLE Y OLE!!
De lo mejor que he leído.
Totalmente de acuerdo.
 
Antiguo 27-jun-2008  

Tócate los cojones un poco más y ahórrate el trabajo de escribir lo que escribes.

Cita:
Iniciado por CAPITULO_II
Veo estos días muchos hilos relacionados con el tema del trabajo, parece como si trabajar fuera una gran ayuda para el fóbico social. No niego que en muchos casos lo sea, pero a mí no me ha servido de mucho, sigo igual que cuando no trabajaba, con la diferencia de que ahora no tengo el tiempo libre que me gustaría para estar a mi bola y encima tengo cierta ansiedad por culpa del trabajo. Por lo demás, sigo tan solitario, pesimista y triste como siempre (o más). Tal vez sea más esquizoide que fóbico... Aquí dejo un post que he escrito en mi blog, criticando la sociedad del trabajo. A ver qué opináis:


CON EL SUDOR DE TU FRENTE (REFLEXIONES DESQUICIADAS ACERCA DE UNA SOCIEDAD ENLOQUECIDA).

Al cruzar la calle, vio a unos obreros cavando una zanja. ¿No era un escándalo venir a este mundo a cavar zanjas?” (“Juegos de la edad tardía”. Luis Landero.)

“Bienaventurados los vagos, porque tienen el alma sensible y se duelen de las desgracias del prójimo: de que el prójimo trabaje demasiado, de que el prójimo luche por una posición en la vida, de que el prójimo sea tonto.” (“Los bienaventurados.” Ignacio Aldecoa.)

“En estos tiempos en que todos estamos obligados bajo pena de lesa respetabilidad a entrar en alguna profesión lucrativa y a trabajar en ella con entusiasmo, un grito del partido opuesto, el de los que se contentan con tener lo suficiente, con mirar a su alrededor y gozar mientras tanto, puede sonar un poco a bravata o fanfarronería. Sin embargo no debería ser así. Lo que suele llamarse ociosidad, que no consiste en no hacer nada, sino en hacer mucho de lo que no está reconocido en los formularios dogmáticos de la clase dominante; tiene derecho a mantener su posición al igual que la industriosidad.” (“Apología de la ociosidad”. R. L. Stevenson.)


Mucho se oye decir, en estos días, la palabra “crisis”. Sin embargo, ¿dónde está la crisis? Sube el precio del petróleo y de todo en general, pero la gente sigue comprando y comprando, acumulando un montón de cosas que, en realidad, no necesita y que sólo le crean nuevas necesidades que antes no tenía. Es la idea de que cuanto más consumes más eres. Y para mantener este estilo de vida tenemos que sacrificar gran parte de nuestro tiempo trabajando. Trabajar para mejorar nuestra posición y poder permitirnos “lujos” de los que no podremos disfrutar apenas, porque deberemos seguir trabajando para pagarlos. Por ejemplo, hace cinco años, yo no tenía internet y ni siquiera ordenador. Ahora que los tengo, siento que no puedo vivir sin ellos y, sin embargo, antes era tanto o más feliz sin necesitar nada de esto y dedicándome a otras cosas. Así pasa con todo, cuanto más tenemos más queremos y nada nos llena, buscando siempre algo nuevo con que calmar nuestra ansiedad. Pero la ansiedad viene precisamente de eso, del deber de trabajar cada vez más y más para adquirir cosas innecesarias. Y el remedio es tan sencillo como conformarse con menos y tener más tiempo para disfrutarlo. Sin embargo, al sistema capitalista esto no le interesa. Por ello, se potencia la idea del trabajo como algo elogiable y la sociedad desprecia a quien no pasa por el aro de encadenarse a un oficio. Una de las cosas que se le pregunta a alguien que acabamos de conocer es “¿a qué te dedicas?” Y en función de esa profesión se valora a la persona, al menos en un primer momento.

De cualquier modo, aun si trabajar es necesario para poseer los recursos suficientes que permitan mantener una cierta calidad de vida, estaría bien que se pudiera elegir y quien quisiera trabajar más que lo hiciera y quien quisiera trabajar sólo lo mínimo que necesitara, pudiera también hacerlo. Pero lo que sucede es que los trabajos tienen cada vez un horario más amplio, sin posibilidad de elegir. De hecho, suele ocurrir que empiezas con una jornada de equis número de horas y cuando vas a ver estás haciendo el doble (pagándotelo, claro) y si no lo aceptas se buscarán a otro. Es la sociedad del trabajo, todo gira alrededor de él, a pesar de ser una cosa tan antinatural, pues yo creo que el hombre es un ser hedonista por naturaleza. Pero el sistema nos “castiga” a esta esclavitud enmascarada de libertad. Es cierto, también, que hay personas a las que les gusta su trabajo, no me refiero a ellas, obviamente, porque eso no es trabajo, algo con lo que disfrutas no puede ser considerado trabajo.

Y todo esto viene a cuento porque estoy harto de mi trabajo, de pasarme diez largas horas cada día haciendo algo que no me gusta, de llegar cansado a casa, no sé si por el trabajo en sí o por la ansiedad que me genera. Harto de no tener ganas de nada más que de dormir y descansar porque mañana me espera un nuevo y frustrante día laborable. Harto de no tener tiempo. Harto de preocuparme por cosas que no me interesan y que me impiden dedicar mi mente a asuntos que sí me divierten. Harto de no poder dejar el trabajo porque la sociedad te estigmatiza si no produces y la propia familia es la primera en presionarte si no tienes un empleo.

Como yo digo, “con la de cosas que hay que hacer sin necesidad de hacer nada”, es decir, nada de lo que se considera productivo económicamente. Puede que sea por eso que siempre me han llamado la atención los mendigos. Ya sea que no trabajan porque no quieren o porque no pueden, el caso es que viven al margen, siendo despreciados por ello, por no formar parte de la masa de borregos que somos dominados por las clases dirigentes, pero, tal vez, sabiendo más de la vida de lo que nosotros sabremos jamás. Sin embargo, uno se encuentra atrapado por el sistema, por unas normas que te han ido inculcando desde niño y, aunque no seas feliz, no hay manera de escapar de estas cadenas que llevan dentro el peso del miedo a ser diferente, a ser libre. Así que, yo, como tú, seguiré dejándome la vida, día a día, en algo que me va carcomiendo el alma, hasta convertirme (si no lo soy ya) en un robot más, una simple máquina productora. Suena el despertador y alguien, no se sabe dónde, le da al botón de “encendido” para que te pongas en marcha una vez más.
 
Antiguo 10-sep-2008  

Capi,como no,tan genial como siempre.

Un saludo.
 
Antiguo 10-sep-2008  

Me quedo con:
Cita:
Iniciado por CAPITULO_II

Una de las cosas que se le pregunta a alguien que acabamos de conocer es “¿a qué te dedicas?” Y en función de esa profesión se valora a la persona, al menos en un primer momento.

Es la sociedad del trabajo, todo gira alrededor de él, a pesar de ser una cosa tan antinatural, pues yo creo que el hombre es un ser hedonista por naturaleza. Pero el sistema nos “castiga” a esta esclavitud enmascarada de libertad.

Harto de no poder dejar el trabajo porque la sociedad te estigmatiza si no produces y la propia familia es la primera en presionarte si no tienes un empleo.

Sin embargo, uno se encuentra atrapado por el sistema, por unas normas que te han ido inculcando desde niño y, aunque no seas feliz, no hay manera de escapar de estas cadenas que llevan dentro el peso del miedo a ser diferente, a ser libre.
Yo,por mi parte,carezco de ambición profesional,de motivación,de
proyectos y metas en este aspecto.No me interesa.Ni tampoco lo que procede los supuestos beneficios materiales.La única razón,que
hay que comer y la otra,la enorme presión social(el "hay que hacer
algo") que es la que me crea un enorme malestar psíquico,el que te
miren mal,los comentarios culpabilizadores por parte de la familia y
demás.La cuestión sería no tener que enfrentarme a un
trabajo(buscarlo,saber desenvolverme en él...),no ya que no tenga
ganas de trabajar,no es éste mi problema.

Tampoco me preocupa lo más mínimo el tema éste de "sentirse útil" para
la sociedad y que el trabajo hace que te sientas realizado...y que si
no lo haces te debes sentir mal.No en mi caso.Yo me puedo sentir
realizada sin contribuir al "bien común".Esta y otras ideas tales como
que hay que hacer algo,que eres lo que tienes,la sobrevaloración
del "éxito",que hay que tener proyectos a largo plazo,que hay que
invertir en posesiones,estar hasta arriba con la hipoteca porque ahora
te venden que es más rentable,que el coche es algo vital y necesario
sino no eres nadie,que hay que pensar en el futuro (la seguridad,la
seguridad...labrarse un porvenir),hay que ser el mejor....una larga
lista interminable que me asquea y no comparto ni me interesa,pero que
si no sigues la línea eres un "perdedor" (a todo esto...¿qué es
eso?).Soy una anti-sistema convencida.No me gusta este lamentable
modelo capitalista.Y me da rabia tener que pasar por el aro.Por una
parte,tengo el malestar por la presión social,el super-yo está ahí
haciéndote sentir mal,la educación,las normas sociales absurdas..(hay
que hacer lo correcto,lo que se espera de ti),pero es que por otro
lado yo odio todo este tinglado,y odio estar jodida psicológicamente
por la presión externa.Pero claro...hay que comer.

Saludoss
 
Antiguo 25-nov-2011  

Cita:
Iniciado por ;162644
Me quedo con:


Yo,por mi parte,carezco de ambición profesional,de motivación,de
proyectos y metas en este aspecto.No me interesa.Ni tampoco lo que procede los supuestos beneficios materiales.La única razón,que
hay que comer y la otra,la enorme presión social(el "hay que hacer
algo") que es la que me crea un enorme malestar psíquico,el que te
miren mal,los comentarios culpabilizadores por parte de la familia y
demás.La cuestión sería no tener que enfrentarme a un
trabajo(buscarlo,saber desenvolverme en él...),no ya que no tenga
ganas de trabajar,no es éste mi problema.

Tampoco me preocupa lo más mínimo el tema éste de "sentirse útil" para
la sociedad y que el trabajo hace que te sientas realizado...y que si
no lo haces te debes sentir mal.No en mi caso.Yo me puedo sentir
realizada sin contribuir al "bien común".Esta y otras ideas tales como
que hay que hacer algo,que eres lo que tienes,la sobrevaloración
del "éxito",que hay que tener proyectos a largo plazo,que hay que
invertir en posesiones,estar hasta arriba con la hipoteca porque ahora
te venden que es más rentable,que el coche es algo vital y necesario
sino no eres nadie,que hay que pensar en el futuro (la seguridad,la
seguridad...labrarse un porvenir),hay que ser el mejor....una larga
lista interminable que me asquea y no comparto ni me interesa,pero que
si no sigues la línea eres un "perdedor" (a todo esto...¿qué es
eso?).Soy una anti-sistema convencida.No me gusta este lamentable
modelo capitalista.Y me da rabia tener que pasar por el aro.Por una
parte,tengo el malestar por la presión social,el super-yo está ahí
haciéndote sentir mal,la educación,las normas sociales absurdas..(hay
que hacer lo correcto,lo que se espera de ti),pero es que por otro
lado yo odio todo este tinglado,y odio estar jodida psicológicamente
por la presión externa.Pero claro...hay que comer.

Saludoss
Totalmente de acuerdo, odio que la gente te valore por el trabajo que tienes, y no por lo que eres, pero a la vez no puedo pasar de la presión familiar y social, y como tú dices, hay que comer!!
 
Antiguo 06-jul-2012  

Cita:
Iniciado por CAPITULO_II Ver Mensaje


CON EL SUDOR DE TU FRENTE (REFLEXIONES DESQUICIADAS ACERCA DE UNA SOCIEDAD ENLOQUECIDA).

Al cruzar la calle, vio a unos obreros cavando una zanja. ¿No era un escándalo venir a este mundo a cavar zanjas?” (“Juegos de la edad tardía”. Luis Landero.)

“Bienaventurados los vagos, porque tienen el alma sensible y se duelen de las desgracias del prójimo: de que el prójimo trabaje demasiado, de que el prójimo luche por una posición en la vida, de que el prójimo sea tonto.” (“Los bienaventurados.” Ignacio Aldecoa.)

“En estos tiempos en que todos estamos obligados bajo pena de lesa respetabilidad a entrar en alguna profesión lucrativa y a trabajar en ella con entusiasmo, un grito del partido opuesto, el de los que se contentan con tener lo suficiente, con mirar a su alrededor y gozar mientras tanto, puede sonar un poco a bravata o fanfarronería. Sin embargo no debería ser así. Lo que suele llamarse ociosidad, que no consiste en no hacer nada, sino en hacer mucho de lo que no está reconocido en los formularios dogmáticos de la clase dominante; tiene derecho a mantener su posición al igual que la industriosidad.” (“Apología de la ociosidad”. R. L. Stevenson.)


He rescatado este post de CAPITULO_II sobre el curro. Me gustó y me reí mucho con él. A ver qué opináis vosotros.
 
Antiguo 06-jul-2012  

Gran post.

Las empresas son modernos campos de concentración.
 
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