Juan
Mi historia define claramente lo que es la fobia social.
Tengo 42 años y desde que recuerdo, vengo padeciendo esta enfermedad, que
ha logrado fastidiarme la vida, ya que sin ella, sería una persona mucho
más feliz de lo que soy.
Los síntomas que yo me noto, son prácticamente los mismos que
en la definición de esta patología. Os comento a continuación
algunos de los miedos que yo siento, que por supuesto estoy convencido que son
injustificados, pero no los puedo evitar:
- Me da pánico sentir que voy a ruborizarme delante de los demás
y procuro huir cuando veo que va a ocurrir. Y claro, ocurre en los momentos
más inoportunos como reuniones, comidas, etc. Es cierto que procuro ponerme
cerca de la puerta de salida, nunca en el centro de la mesa. En estas situaciones
empiezo a sentir el pánico bastante antes de que se produzca la situación
y cuando acaba, siento como si me hubieran dado una paliza... y la depresión
acude a mí, diciéndome lo poco que valgo, me siento humillado,
hundido, ...
- Me cuesta ir a la peluquería, me siento atrapado, es un sitio del que
no puedo salir corriendo y además tengo un espejo delante de mí
para martirizarme aun más.
- No puedo ser el centro de atención en un grupo, procuro escapar de
estas situaciones
- Me da envidia de la gente que no se ruboriza y que es capaz de soportar situaciones
ridículas delante de mucha gente, con naturalidad. Esto me hace sentirme
un inútil. Me suelo cabrear conmigo mismo por no valer para nada (eso
pienso).
- Solía beber con asiduidad, ya que con alguna copa me sentía
capaz de soportar algunas de estas situaciones. Ahora por problemas de hipertensión
y otros, casi no bebo.
- En mi trabajo, lo paso fatal cuando se me presenta este estado de ansiedad
y nerviosismo, ya que tengo personas a mi cargo y pienso que no me puedo permitir
presentar esa debilidad. En las comidas con compañeros, o en fiestas
y reuniones de empresa, mi estado de nerviosismo me ha llevado incluso a casi
perder el conocimiento, del estado de nerviosismo y ansiedad producidos. Muchas
veces he puesto excusas para no acudir a estas citas.
- He rechazado trabajos que hubieran supuesto un mejor nivel de vida para mi
familia y para mí. Y esto no me lo perdono.
- Y por supuesto si alguien se ríe de mí, o yo pienso que lo va
a hacer, la sensación de ridículo y ansiedad se eleva al máximo
y se hace insoportable.
- Etc, etc, etc.
En fin, no sé porque estoy escribiendo aquí, quizás buscando
soluciones a este problema que me tiene desesperado y me ha marcado toda la
vida. Creía que era cosa de la edad, la juventud, pero veo que no y eso
todavía me hace sentir peor, ya que pienso que los demás me ven
como un inmaduro y llego a creer que estos problemas no son propios de mi edad.
Seguiría escribiendo cantidad de sensaciones que tengo o he tenido a
lo largo de mi vida, pero creo que ya he aburrido bastante al personal.
Un saludo.